Leticia Rodriguez

Leticia Rodriguez

Terapeuta, aromatóloga e instructura de meditación

Meditación y relajación: diferencias y semejanzas

Meditación y relajación son dos términos que muchas personas confunden; y no sólo como conceptos independientes, sino también a la hora de llevarlos a la práctica. La verdad es que pueden estar relacionados, pero… ¿es lo mismo relajación que meditación

Es cierto que tanto la una como la otra ayudan al bienestar físico y emocional de la persona, pero ni se realizan de la misma manera ni aportan en la misma medida a quien las practica. Por eso vamos a ver cuál es la diferencia entre relajación y meditación, sintetizando qué es cada una de ellas y para qué sirven.

Comenzamos explicando qué es la relajación. Se trata de una práctica que ayuda a la calma, la serenidad y la paz interior (aunque sea de manera momentánea) muy adecuada en caso de que los nervios, la ansiedad, la ira o la angustia parezcan hacerse con el control, o simplemente para disfrutar de un momento de tranquilidad en el día. Las sensaciones corporales se van haciendo más agradables suavizando y apaciguando la respiración, desacelerando el corazón y destensando los músculos, lo que deviene en un estado de calma que genera bienestar.

Con todo lo saludable que es realizar (sobre todo con regularidad) ejercicios de relajación, la práctica continuada de la meditación supone una experiencia más completa y compleja pues conlleva un mayor crecimiento, un mejor autoconocimiento, un constante aprendizaje y una vida más saludable en los aspectos físico, mental y emocional. Tanto que puede llegar a propiciar modificaciones estructurales en el cerebro que conllevan a su vez cambios más sólidos en el estado de ánimo y en la percepción de uno mismo y del entorno. Pero, eso sí, requiere de un mayor compromiso y esfuerzo por parte de quien la realiza.

¿Qué es la meditación? Meditar es atención, estar presente, poner intención, encontrarse a uno mismo; no es tener la mente en blanco ni nada por el estilo, ni intentar no pensar. Más bien al contrario: es observar tus pensamientos, emociones y sensaciones corporales. El ritmo de tu respiración o del corazón, el calor, el frío, la comodidad, el dolor, el cosquilleo, el peso, la ligereza, la tensión, la relajación. Los pensamientos agradables y los desagradables, las emociones que nos complacen y las que nos desagradan, los procesos y patrones de la mente…  Lo que surja en cada momento, sin juzgarlo. Sólo observar.

Técnicas meditativas hay muchas: vipassana, samatha, visualización… pero meditación sólo hay una, e implica atención e intención.

Por otro lado, mientras que la relajación supone adoptar una posición cómoda y relajada, la meditación requiere generalmente de una postura más firme, que ayude a mantener la atención y no derive en somnolencia.

Ambas prácticas pueden también combinarse, puesto que dedicar un tiempo a realizar una relajación es un buen hábito de cara a iniciar posteriormente la práctica meditativa en un estado más propicio.

Si quieres conocer más qué es y qué beneficios tiene la meditación de una manera más detallada, puedes encontrar más información en la web. Además, si te interesa realizar esta práctica  te recuerdo que en Espiralterapia guiamos y realizamos sesiones de meditación tanto individuales como grupales.

Si te resulta útil compártelo

Si necesitas más información personalizada, ponte en contacto conmigo aquí

Información y citas